lunes, 2 de mayo de 2016

El Poeta Halley (Fragmento)

Santi Balmes

Acojo en mi hogar 
Palabras que he encontrado abandonadas en mi palabrera. 
Examino cada jaula y allí, narrando vocales y consonantes,
Encuentro a sucios verbos que lloran después de ser abandonados por un 
Sujeto que un día fue su amo 
Y de tan creído que era prescindió del predicado. 

Esta misma semana han encontrado a un par de adjetivos trastornados, 
A tres adverbios muertos de frío 
Y a otros tanto de la raza pronombre
Que sueñan en sus jaulas con ser la sombra de un niño.
Se llama entonces a las palabras que llevan más días abandonadas 
Y me las llevo a casa,
Las vacuno de la rabia ,
Y las peino a mi manera 
Como si fueran hijas únicas... Porque en verdad todas son únicas. 

Acto seguido y antes de integrarlas en un parvulario de relatos o canciones 
Les doy un beso de tinta
 Y les digo que si quieres ganarte el respeto nunca hay que olvidarse los 
Acentos en el patio. 

A veces les pongo a mis palabras diéresis de colores imitando diademas
Y yo solo observo como juegan en el patio de un poema.

Casi siempre te abandonan demasiado pronto, 
Y las escuchas en bocas ajenas,
Y te alegras,
Y te enojas contigo mismo como con todo lo que amamos con cierto egoísmo.
Y uno se queda en casa, inerte y algo vacío 
Acariciando aquel vocablo mudo llamado silencio 
Siempre fiel, siempre contigo.
Pero todo es ley de vida.
Como un día me dijo el poeta Halley, 
Si las palabras se atraen, que se unan entre ellas 
Y a brillar, que son dos sílabas.

domingo, 13 de marzo de 2016

Despertador

"¡Que fastidio! Otra vez ese maldito sonido...", piensas. Suena el despertador, como todas las mañanas a las 5:30 a. m., es en ese instante cuando empiezas a tomar decisiones. Como siempre, lo activaste para que sonara diez minutos antes de lo previsto, no hay problema, puedes volver a cerrar los ojos, o salir de inmediato de la cama para no llegar tarde al trabajo, recuerdas que has estado trabajando hasta tarde los últimos días, por lo que esos diez minutos te sentarían bien. Revisas rápidamente los mensajes y correos que llegaron mientras dormías, casi nunca son importantes; vuelves a cerrar los ojos y tu cerebro no descansa contigo, sino que te proyecta una situación ridícula donde llegas tarde al trabajo y tu jefe te despide; te preocupas y te crees el cuento.. no llevas ni cinco minutos despierto y ya te embargó el pesimismo que arrastras desde hace tiempo. Para tu dicha el despertador llega al rescate y despiertas otra vez, pero ya sin tiempo de perecear más. Te levantas, tiendes la cama, buscas en tu armario la ropa que usarás durante el día. "Necesito más camisas", piensas, y te cuestionas seriamente la importancia que le estás dando a este tema desde hace un tiempo para acá; que no se pueden usar medias blancas con pantalones oscuros (o nunca usarlas), que no se puede ir vestido de negro toda la semana, que los zapatos que combinan con la ropa que escogiste no están limpios... echas de menos esos tiempos en que esto no te importaba, en que no tenías que demostrarle a un grupo de extraños tu solvencia económica por la forma de como vistes. Si tuvieras más tiempo, probablemente te cuestionarías lo superficial que te has vuelto, pero no hoy, ya no hay tiempo, ahí van otros cinco minutos y ya en serio vas tarde, tomas la decisión de reducir el baño a la mitad del tiempo, no hay de otra.

Sabes que el tiempo que duras en el baño tiene que ser igual al que tarda en estar listo el café con el par de tostadas de todas las mañanas. Es probable que si no estuvieras apurado, en lugar de comer sólo un par de tostadas comerías algo más nutritivo, como te lo recomendó la nutricionista, sacarías el tiempo para alistar, por ejemplo, un tazón de frutas, con granola y yogurt, algo que no sean harinas, porque las harinas no te ayudan con la dieta, que a tu edad ya no se pueden comer ciertas cosas, bla, bla, bla; la podrías recitar de memoria, con ademanes y todo, y eso es bueno, al parecer ese día sí le prestaste atención y no como las otras veces en que estabas más interesado en lo bien que se veía que en la tonta nutrición; en fin, esta deliberación ya te consumió otros 3 minutos que no estaban dentro de lo presupuestado, y rápidamente ingresas al baño.

Abres la ducha, y se te olvidó que ayer se gastó todo el jabón y que no fuiste a comprar más. Improvisas, no queda de otra, ya no hay tiempo, tal vez lo puedas sustituir con champú, o lo que sea, "el asunto es parecer bañado", piensas en voz alta, de todos modos, "¿quién se va a dar cuenta?". Abres la llave y sale agua caliente, en lugar de pensar en cualquier otra cosa, piensas en los procesos que hacen que llegue el agua hasta ahí, por ejemplo, en la cantidad de bombas de agua que deben de haber desde la naciente hasta tu casa o las presiones a las que se ven sometidas, todos los días, las tuberías y los empaques; hablando de eso, cierras la llave y te das cuenta que la llave no cierra del todo bien y tiene una fuga pequeña; otra tarea que se sumará a la interminable lista de cosas que tienes que arreglar para cuando tengas tiempo... pero nunca lo tienes, y no lo tienes tampoco ahora, debes mudarte y peinarte, sin olvidar el desodorante y el perfume; la bonita plática contigo mismo sobre las bombas de agua y las tuberías te costaron nueve minutos más de lo que tenías pensado, y todavía tienes que comer...

Se acabó jalea, pero hay natilla... "Ni modo, es lo que hay...", piensas que de hoy no puede pasar y que tienes que sacar el tiempo para ir con S. de compras. Se lo dirías ya, pero ella sigue durmiendo, sabes lo mucho que odia que la despierten, de hecho, el tema de que ya no puedan viajar juntos al trabajo porque ahora te toca viajar más largo es algo que sabes que le molesta, pero otra vez, aquí se aplica el "ni modo, es lo que hay", trabajo es trabajo y te costó mucho conseguirlo como para que eso sea un obstáculo ahora. Probablemente no se lo digas porque piensas que lo sabe, pero extrañas mucho desayunar con ella todos los días, y verla más seguido. Antes, por ejemplo, cuando trabajaban en edificios contiguos, sólo no se veían mientras estaban en el trabajo, ahora es diferente, y las dos horas y media que gastas viajando al día cambiaron esa rutina por otra que ya no te gusta tanto. Pero, "es temporal" piensas, "pronto podremos pagar por un apartamento que nos quede más cerca a ambos o un auto, lo que pase primero"... revuelves el café negro, como su pelo, y aunque estás a quince minutos de perder el bus, y duras ocho caminando hasta la parada, te das este gusto, necesitas estos dos minutos para sentarte, tomarte el café y pensar en ella... pero no más, te levantas, lavas rápidamente el plato y la taza, corres directamente a lavarte los dientes y por tu rápido beso de despedida, que para tu suerte casi coincides con el despertador de ella... le dices que lo sientes, por despertarla y por el jabón que no compraste, como es natural se enoja, y con razón, es una pena que no lleve ni un minuto despierta y ya la hayas hecho enojar, "¡Prometo compensarte!" le dices, mientras te despides y te vas pensando en cómo lo harás...

Llegas corriendo a la parada y tomas el bus, por suerte hoy llegarás a tiempo, hoy no se cumplirá la "visión" que tuviste hace un rato, le mandas el típico mensaje de "Buenos días" esperando que esto la calme un poco, "ya se le pasará", piensas, e intentas dormirte mientras llegas al trabajo y lo logras con éxito, y esta vez no recuerdas nada de lo soñado, y eso es bueno...

En el trabajo la misma gente aburrida de siempre, el jefe que no deja de presionar, la aburrida rutina de su rutina diaria, por dicha se acerca el fin de semana y te olvidarás de ellos por casi sesenta horas, esperando que salgas el viernes temprano. Pones todo en orden para poder ir por el café, lo necesitas otra vez, además, hoy la esposa de Alejandro mandó pastel para todos y por nada del mundo te lo perderías. Revisas el celular y S. no ha respondido aún, pensarías que un jabón olvidado no puede ser  un error lo suficientemente grande como para que no te responda ni uno solo de los mensajes que le mandaste, piensas que debes esforzarte un poco más pero lo harás después del café, tal vez llamarla ayude, habría que probar.

En la cafetería tienen puestas las noticias, y reportan de última hora un grave accidente, dónde hacía una hora, un camión que transportaba frutas se quedó sin frenos y chocó contra una parada de autobús, matando inmediatamente a todas las personas que estaban esperando. Al principio no prestas atención pero la noticia no te da muy buena espina, y se confirma una vez que abren la toma y descubres que es la parada que queda por tu casa. Intentas llamar a S., quieres contarle lo sucedido para que evite las presas, aún sabiendo que ella tuvo que haber salido de casa hace una hora. No contesta. Llamas a casa, no contesta, en su trabajo dicen que no ha llegado, la vuelves a llamar, sale su contestadora otra vez. Temes lo peor, piensas en todos los escenarios posibles aunque no quieras, escuchas los datos de los reporteros con atención. Los malos presagios se confirman cuando el estúpido periodista ese, lee con indiferencia y de tercero el nombre de S. en la lista de los quince fallecidos... Casi que pudiste escuchar como se te rompió el corazón en mil pedazos. Habías prometido que volverías a llorar sólo para eventos que así lo requirieran y tus lágrimas no faltaron a la cita esta vez. Te sientes mareado, te planteas la idea de vivir sin ella y ahora todo te da vueltas, repites su nombre como maniático, no te sientes bien, cierras los ojos y tus compañeros llegan a socorrerte, hasta que finalmente, te desmayas...

***

Abres los ojos porque suena una alarma, ese bendito sonido. Te incorporas, miras hacia la izquierda para ver el reloj, y para tu sorpresa son las 5:40 a. m., estás empapado en sudor, volteas a tu derecha y ahí, a tu lado, sigue S., preocupada por la forma como gritabas su nombre...  

sábado, 20 de febrero de 2016

Canción para nadie

Mikel Izal

Aún no te conozco 
Aún no se tu nombre 
y ya echo de menos, tus domingos por la tarde. 
Aún no me he atrevido, a jugar mis cartas 
y ya tengo miedo de no conseguir jugarlas. 

No detuvo el tiempo 
un beso furtivo 
pero en mi cabeza 
ya esta todo decidido 

Me faltan detalles que he de concretar 
el color de ojos por ejemplo me da igual 
risas que no falten me voy a callar 
todas esas cosas que puedan sonarnos mal 

No sentí tus labios 
no he sentido el peso de tu cuerpo 
y ya estoy muriéndome de celos 
por el hombre que ahora besa tu pecho 
he de reconocer que no tengo derecho 
no tengo derecho... 

Aún no hemos reído como dos idiotas 
te tengo guardadas mis mejores bromas 
Aún no he conocido tus raras manías 
y ya tengo ganas de que aguantes tu las mías 
Aún no hemos sufrido la cruel rutina 
y ya estoy pensando como llenaré los días 

Me faltan detalles que he de concretar 
el color de ojos por ejemplo me da igual 
risas que no falten me voy a callar 
todas esas cosas que puedan sonarnos mal 

No sentí tus labios 
he sentido el peso de tu cuerpo 
y ya estoy muriéndome de celos 
por el hombre que ahora besa tu pecho 
he de reconocer que no tengo derecho...

Aún no te conozco y ya te he perdido 
me valdrá cualquiera 
siempre me pasa lo mismo.

***

Estimado no-lector, sé que tengo mucho tiempo de no escribirte, y pido las disculpas del caso, y no ha sido por falta de tiempo, aunque, es cierto, ya no tengo tanto tiempo como antes, sino más bien porque siento que me he quedado sin palabras... y no en el sentido "cursi" de la expresión. He comenzado cinco cuentos y no he terminado ninguno, y escritos como estos van por el mismo camino. Y no sé cuál pueda ser la razón. Creo que se deba a la rara época que estoy viviendo, por lo ocupado que he estado o porque simplemente mi "musa" se fue de vacaciones y ni trazas de que vuelva pronto... en fin, mientras la espero, he decidido dejarte por aquí está canción que me encontré por casualidad y no he podido sacarme de la cabeza.

domingo, 13 de septiembre de 2015

C.S. Lewis

Brooke Fraser

If I find in myself desires nothing in this world can satisfy,
I can only conclude that I was not made for here
If the flesh that I fight is at best only light and momentary,
then of course I'll feel nude when to where I'm destined I'm compared

Speak to me in the light of the dawn
Mercy comes with the morning
I will sigh and with all creation groan as I wait for hope to come for me

Am I lost or just less found? On the straight or on the roundabout of the wrong way?
is this a soul that stirs in me, is it breaking free, wanting to come alive?
Cos my comfort would prefer for me to be numb
And avoid the impending birth of who I was born to become

Speak to me in the light of the dawn
Mercy comes with the morning
I will sigh and with all creation groan as I wait for hope to come for me

For we, we are not long here
Our time is but a breath, so we better breathe it
And I, I was made to live, I was made to love, I was made to know you
Hope is coming for me
Hope, He's coming



Empezaré copiando textual un pasaje bíblico que no me ha dejado de dar vueltas en la cabeza desde hace unos días, y es el que está en I Corintios 15:51-57 (RV60)

51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.
53 Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. 54 Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. 55 ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? 56 ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. 57 Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Estimado No-lector, al igual que C.S. Lewis, hace algún tiempo llegué a la conclusión de que si en mí habían deseos que nada de lo que estaba en el mundo podían satisfacer, que era lógico pensar que entonces no fui hecho para aquí, que debe haber algo más. Y aquí estoy, disertando sobre el cielo una vez más. De acuerdo a muchos factores que se han presentado en estos tiempos, es probable que el acontecimiento que describe el apóstol Pablo en este pasaje suceda pronto (El arrebatamiento de la Iglesia), por lo tanto, como dijo una vez Job: "Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro..." (Job 19:25-27 RV60).

 So, He's coming!! Y mientras este hecho no suceda (o muramos) hay esperanza, y como dice el mismo apóstol HOY es el día favorable, HOY es el día de Salvación y en el link de abajo dejaré un poco más de información al respecto.





sábado, 22 de agosto de 2015

Learning to Breathe

Switchfoot

Hello, good morning, how you do?
What makes your rising sun so new?
I could use a fresh beginning too
All of my regrets are nothing new
So this is the way that I say I need You
This is the way that I'm

[Chorus:]
Learning to breathe
I'm learning to crawl
I'm finding that You and You alone can break my fall
I'm living again, awake and alive
I'm dying to breathe in these abundant skies

Hello, good morning, how you been?
Yesterday left my head kicked in
I never, never thought that
I would fall like that
Never knew that I could hurt this bad

[Chorus]

So this is the way I say I need You
This is the way that I say I love You
This is the way that I say I'm Yours
This is the way, this is the way

[Chorus]

Hello good morning how you do?

Disertaciones sobre el cielo


Estimado No - lector, últimamente he estado pensando un poco sobre lo que será la vida después de la muerte, el "Más-allá" como lo llaman algunos, ya sea porque muera o porque Él venga por mí. Como he comentado en otras ocasiones, hace algunos años decidí entregarle mi vida a Jesucristo y por ende, me convertí al cristianismo, con todo lo que eso implica. Seré honesto, cuando lo acepté no lo hice pensando en la vida eterna y pasar eternidades con Él, aunque sí lo tenía en cuenta, no fue lo que me movió; lo que realmente me motivó fue la Salvación que ofrecía en el tiempo presente y la paz que necesitaba. Por lo tanto, he de confesar también, y tal vez con una pizca de arrepentimiento, que desde ese tiempo, a la salvación futura no le dí la importancia que se merece un evento tan grande como ese; o tal vez sí lo hice, pero no con la frecuencia y la pasión que se supone debería de haberlo hecho, pero creo que ya no viene al caso.

Por lo tanto, es probable que muchos de los errores (horrores) que he tenido durante mi vida cristiana se han debido a esta falta de visión a futuro. Pienso que esto no hay nadie que lo explique mejor que uno de los escritores que más disfruto leer, el inglés C. S. Lewis, que escribió una vez: "Los cristianos que más hicieron por el mundo presente fueron precisamente aquellos que pensaron más en el venidero. Fue a partir de que los cristianos comenzaron a pensar menos en el otro mundo que se hicieron más ineficaces en éste. Apunta al cielo y también le darás a la tierra; apunta a la tierra y no le darás a ninguno."

Pero esto pasará pronto, tarde o temprano: mis luchas, las dudas y temores, incluso mis sueños tontos; así está escrito, en un abrir y cerrar de ojos, algún día, estaré delante de SU presencia y me tocará darle cuentas de lo que hice con el tiempo que estuve acá en la Tierra. Aunque tiene todo el derecho de juzgarme, no lo hará, se comportará con la misma misericordia que ha practicado conmigo hasta entonces y es probable que ese día me repita: "Yo soy el que borro tus rebeliones y nunca más me acordaré de ellas. Veo a mi hijo en ti, entra en el gozo de tu Señor", intentaré abrazarlo y aliviado me uniré al resto de los salvados. Echaré un vistazo al panorama, uno que nunca he visto, y quedaré abrumado de tanta belleza.

Seguramente, en algún momento, cuando salga de la impresión que me provoquen los primeros minutos en ese lugar, pediré hablar con Él, y por fin conocerlo. Pero mientras espero mi turno, hablaré con la gente que admiro como Tolkien y Lewis. Escucharé a Spurgeon hablando con Pablo, mientras David canta salmos y los hermanos Foreman lo acompañan con las melodías. Acompañaré a mis amigos, a mis padres y conoceré gente nueva.

Luego escucharé mi nombre, e iré a "Su oficina". Le agradeceré por todo, trataré de acordarme, por ejemplo: agradeceré por escogerme, por mi familia y por cada una de las personas que me permitió conocer, por el país dónde me dejó nacer y todo lo que viví. Después, y si todavía sigo siendo el tonto que soy, le preguntaré sobre cosas que siempre me intrigaron como porqué escogió la proporción aura para algunas características de sus creaciones, o qué tan parecida es su matemática y leyes físicas a las nuestras, sobre la extensión real del universo y si en algún otro planeta creo vida... Si recuerdo todo eso, estoy seguro que responderá con paciencia y se reirá de esas tonteras. Le preguntaré sobre que hubiera pasado con mi vida si hubiera seguido como hasta ahora, que si hubiera sido padre o que si me habría casado con la chica que me gustaba, sobre los viajes que habría hecho. Se reirá de mí y de estas ocurrencias, pero reiremos juntos, como con un viejo amigo, pero me contestará todo y también me dirá que todo estará bien, que tiene cada día planeado para no extrañé nada de eso, pero que es una sorpresa, lo dirá porque sabe cuánto las odio, pero que también sabe que en ese momento no me importará más. Después de una buena charla, me despediré momentáneamente e iré a un lugar silencioso y alejado del bullicio de las alabanzas y de millones de personas hablando, Él lo entenderá, al igual que yo, Él disfruta el silencio y la soledad. Y ahí, solo y en dulce paz, meditaré sobre todo y lloraré un poco, pero esta vez de felicidad; ahí, poco a poco me liberaré de toda la humanidad que llevo a cuestas... 

***

Puede ser que suceda como lo describí arriba o no, supongo, no lo sé, pero por el momento es un punto que me tiene sin cuidado.

lunes, 27 de julio de 2015

Encuentro (Parte III)

Isaac Felipe Azofeifa

Distribuyes
direcciones, sonidos, luces, ángulos, imágenes.
Llegas como el secreto ejército del viento
que descarga su golpe arrebatando
y sin cesar girando.

Te pareces
al corazón sediento de un gran pájaro
que bebiera como un agua infinita
la infinitud del mundo.

Contigo nace joven
el universo.
Eres un árbol, -su alta copa ardiendo arriba-,
su savia como un río puesto en pie.

La vida empieza en la palabra tuya
y no se sabe a dónde fueron el dolor y la muerte.


domingo, 8 de febrero de 2015

Retorno a Tipasa

Albert Camus

A mediodía, sobre las laderas medio arenosas y cubiertas por heliotropos como por una espuma que hubieran dejado al retirarse las olas furiosas de los últimos días, miraba el mar, que a esa hora se agitaba apenas con un movimiento fatigado, y calmaba esa doble sed que no se puede engañar mucho tiempo sin que el ser se seque, quiero decir amar y admirar. En no ser amado sólo hay mala suerte: en no amar hay desgracia. Hoy en día todos morimos de esa desgracia. Porque la sangre, los odios, descarnan el corazón; la prolongada reivindicación de la justicia agota el amor que, sin embargo, la hizo nacer. En el clamor en que vivimos, el amor es imposible y la justicia no basta. Por eso Europa odia el día y no sabe más que oponer injusticia a la injusticia. Pero para impedir que la justicia, hermoso fruto naranja que no contiene más que una pulpa amarga y seca, se agoste, volvía a descubrir en Tipasa que había que guardar intactas dentro de uno mismo una frescura y una fuente de alegría; amar el día que escapa a la injusticia y volver al combate con esa luz conquistada. Volvía a encontrar allí la antigua belleza, un cielo joven, y ponderaba mi suerte, comprendiendo por fin que en los peores años de nuestra locura el recuerdo de este cielo no me había abandonado nunca. Era él quien, para concluir, me había impedido perder la esperanza. Yo había sabido siempre que las ruinas de Tipasa eran más jóvenes que nuestras obras en construcción o nuestros escombros. El mundo empezaba allí cada día con una luz siempre nueva. «¡Oh, luz!», ése es el grito de todos los personajes enfrentados, en el drama antiguo, a su destino. Ese último recurso era también el nuestro y ahora yo lo sabía. En mitad del invierno aprendía por fin que había en mí un verano invencible. (1953)


viernes, 9 de enero de 2015

Puente



Gustavo Cerati

Hoy te busqué
en la rima que duerme
con todas las palabras. 
Si algo callé
es porque entendí todo
menos la distancia. 

Desordené átomos tuyos
para hacerte aparecer. 

Un día más, un día más... 

Arriba el sol
abajo el reflejo
de como estalla mi alma. 
Ya estás aquí
y el paso que dimos
es causa y es efecto. 

Cruza el amor
yo cruzaré los dedos
gracias por venir
gracias por venir. 

Adorable puente
se ha creado entre los dos. 

Cruza el amor
yo cruzaré los dedos
gracias por venir
gracias por venir. 

Adorable puente. 

Cruza el amor
cruza el amor por el puente. 
Usa el amor
usa el amor como un puente.


Últimamente, no sé porqué escucho la música que escucho, ni tampoco porqué todo lo que escucho se me pega como chicle. Tenía mucho tiempo de no escuchar el disco "Bocanada" de Cerati, de dónde sale esta joya, he de confesar que me vi influencia a volver a hacerlo luego de que pasara la ola de "nuevos fans" que provoca la muerte de un artista de esta magnitud.

Carta a M



Amada M:

El número exacto de la cantidad de veces que he intentado escribirte desde tu  partida lo desconozco, sé que han sido muchos y además sé que no viene al caso. Me hubiera gustado haber comenzado a escribirla diferente, pero siendo honesto, como lo intenté ser todo el tiempo que estuvimos juntos, no sé como se escriben este tipo de cartas, entonces iré directamente al punto: "Amada M, te extraño en demasía.." Esta frase, obligatoriamente, tendría que ir acompañada de las razones por las cuales realizo esta aseveración, además de las cosas que más extraño de ti, pero mientras lo hacía me pareció que algunas no vienen al caso, eso sí, quiero citar las que odio cuánto me arruinaste: "Desde que te fuiste odio toparme con un libro de Kafka, de Borges o de Márquez, porque eran tuyos, nunca nuestros y sin duda alguna, odio verte en cada lugar donde comimos juntos, donde esperamos, donde, sin querer y de forma inocente, nos tomamos de la mano por primera vez...", ¡cuánta cursilería se derrocha cuando se extraña!. Existe, además, otra problema que me asusta y es que mientras camino se reviven los sucesos, hecho que me molesta bastante pero que tampoco puedo achacarle a alguien toda la culpa. He aprendido a convivir con esto, quizás porque estoy convencido de que no estás y no estarás, que esa ilusión que recrea mi mente no eres tú y que por supuesto, no se pueden vivir de los recuerdos que se han diluido con el paso del tiempo. No voy a mentirte, se puede decir que hay ademanes de ti que ya olvidé, gestos y sonidos que las fotos no me transmiten, pero sin duda recuerdo los que más me gustaban, como tu risa nerviosa, la forma en que decías que algo te gustaba o como pronunciabas mi nombre, tal vez, porque no las he vuelto a encontrar en nadie y cómo yo lo recuerdo, son sólo tuyos. El martes pasado, estando en un restaurante distinto al nuestro y conversando con una amiga, apareciste de repente, algo tan usual en ti, que tuve miedo. Las palabras iban y venían, y para variar, se hacía tarde, mientras resolvíamos unos asuntos empecé poco a poco a perderme en el café de sus ojos y cuando caí en cuenta eras tú, toda tú, tu pelo, tus ojos, tu hablar, no lo podía creer, asustado me levanté, y me dirigí al baño, empecé a echarme agua en la cara para demostrarme a mí mismo que no estaba soñando... Después de un rato, volví a su lado o tu lado, no lo sé, y estaba (o estabas) esperándome, conseguí volver a concentrarme en la conversación anterior, como no lo podía hacer contigo, y me convencí que no podías ser tú, por el hecho de lo mucho que odias ese tipo de charlas y mis bromas, ambas que a está "versión" tuya parecía interesarle. No lo soporté, es cierto, y me despedí aduciendo cansancio. Al día siguiente la volví a ver, y ya no estabas, volvió a ser ella otra vez, hecho que me desilusionó un poco, pero que normalizó la situación nuevamente. He de confesar, que días posteriores intenté repetir el proceso para verte de nuevo, sin conseguir éxito alguno. Y así pasó los días, hay algunos que se pierde, otros que se gana. Tiempo que se pierde, noches que se regalan, felicidad olvidada, tristeza solamente mía. Y aquí estoy, extrañándote como nadie nunca lo ha hecho, o eso me gusta pensar; y esperando que estas letras te alcancen, mientras voy a mis soledades aunque vengo de ellas porque para andar contigo sólo me bastan mis pensamientos...